sábado, diciembre 03, 2005

Trepamanes y apuntatantos


Trepaman llama el Señor Martínez a Spiderman en este artículo sobre los trepas en las empresas que me ha hecho reír y que os recomiendo que leáis. Con lo que no estoy de acuerdo es en lo de que el trepa siempre acaba encontrando su castigo, ya que en general aparte del odio callado de sus compañeros, le suele ir bastante bien. Al hilo yo quería hablar de un personaje que también abunda bastante y que sin necesidad de ser un trepa, se dedica subrepticiamente a adueñarse de los logros ajenos: el apuntatantos. Esta auténtica garrapata de tu trabajo, que puede ser tu jefe pero también alguno de tus compañeros, se aferrará a tu yugular para absorber tus éxitos. Estas son algunas de las tácticas de este parásito empresarial:
  • Se anticipa para dar noticias de terceros como propias
  • Cuenta anécdotas de terceros ausentes en primera persona
  • De hecho estuvo en todas las guerras y conoce a todos tus contactos mucho mejor que tú (aparecerá como amigo intimo de todos ellos, aunque sean más de 300)
  • Revienta sistemáticamente cualquier participación de otros contando sus experiencias. No importa de que estés hablando, él "ya estuvo allí", él "les vendió el primer proyecto por varios millones de euros", y si tu creas una oportunidad de negocio, resulta que el ya la había detectado antes y dará detalles de como y cuando les visitó.
  • En sus comunicaciones ningunea vilmente a todo el que pueda hacerle sombra
  • Aparece en el último momento y ¡oh casualidad¡ solo cuando algo está a punto de terminarse con éxito, para hacerse con el mando
  • Pasa informes de sus subalternos como propios sin mencionar al que le ha hecho involuntariamente de "negro"
  • Se inventa o exagera su participación en asuntos de terceros
  • Felicita calurosamente al equipo (con copia a todo el comité de dirección) para así aparecer como coordinador del mismo
  • No esperes verle nunca en un asunto fallido; como las ratas, abandona el barco antes de que se hunda.
Y todo ello sutilmente, con medias verdades, medias mentiras y sutilezas del lenguaje, que a veces pasan inadvertidas a sus víctimas. Se apoderan sólo de pedacitos de tu trabajo para que no puedas quejarte sin quedar tú en evidencia. Yo personalmente recomiendo estar atento, no dejar pasar ni una y dejarles con el culo al aire a la primera ocasión ¡Hasta ahí podíamos llegar!